Cuidado con el shock acústico [veredicto: orejas de corcho para toda la vida]

Este artículo es casi más antiguo que Uhura, pero con tanto teléfono y auriculares de baratillo, que ya regalan hasta en los botes de Nocilla, conviene avisar sobre el tema del shock acústico, que no es ni más ni menos que la posibilidad de que un cambio brusco en el volumen de sonido dañe tus oídos permanentemente. La normativa europea establece que los auriculares que tengan la marca CE tienen que tener una potencia máxima de 118 decibelios, lo que reduce la posibilidad de que se produzca este tipo de shocks, pero aún así, conviene comprarse un auricular que tenga medidas para suprimir sonidos inesperados. Como siempre, la clave está en el precio: si es demasiado barato para ser bueno, es que no lo es.
Increasing risk of acoustic shock for VoIP users [vía ZD Net]